Tuesday, 12 February 2008

Identificando al potencial Pomelo

Inequívocamente uno puede estar rodeado de Pomelos y tener dudas acerca de si "será o no será..?". La pregunta queda absolutamente despejada rápidamente si te toca tener que trabajar con alguno de ellos, no pasan más de 5 minutos sin que lo notes; en todos los casos, es evidente.
Ahora, la verdadera cuestión es cómo evitar que el Pomelo llegue a nuestras manos y por más que la pregunta obtenga respuesta uno ya esté bailando con la más fea.
Querido correligionario, he aquí una serie de indicios que darán a entender si el candidato a Pomelo cumple con los requisitos:
1. El Pomelo es más felíz. Obviamente, la ignorancia inherente al especimen lo proteje de las inclemencias del ambiente. En el mejor de los casos, el Pomelo Master es capaz de notar que el mundo tiene problemas, que las obligaciones que tenemos nos fuerzan al compromiso, etc... pero para qué sumar un problema más al mundo y hacerse problema por los problemas. Ergo, el Pomelo Master desarrolló la capacidad de ignorar estas situaciones en lo absoluto.
Corolario: desconfía de toda aquella persona que a la pregunta "cómo andás?" jamás haya contestado"como el culo".
2. El Pomelo no decide. Es una tendencia, y es definitiva. El verdadero Pomelo necesita consultar qué hacer, siempre. Probablemente exista una definición técnica para esta afección que inhibe al ser humano de la capacidad de tomar decisiones, incluso cuando el sentido común determina una única alternativa viable. Desconozco dicha definición, me baso en la observación cotidiana. El Pomelo Master no sólo es capaz de ahogarse en un vaso de agua sino que, ante la presencia de un vaso vacío, consultará si es posible que alguien lo llene ya que se desconoce ante situaciones que pueda manejar.
Corolario: desconfía de todo aquel a quien durante una entrevista reciba la frase "te traigo algo de tomar, que preferís, agua o café?" y cuya respuesta sea "eeeeeeeeeeeeeeeeehhhh".
3. El Pomelo es orgulloso. No siendo suficiente con tener que tolerar la estupidez con perfil bajo, quien es digno Pomelo seguramente haga notar con altura su condición de tal y no tenga vergüenza en comunicarnos que durante toda la jornada laboral "hizo dos clicks acá". Lo que resulta incluso mucho más increíble es el hecho de que, sumado al orgullo, el Pomelo es ambicioso y pretende ascensos luego de obtener cero logros. Dificil es la tarea de que el cítrico bajo análisis logre plasmar en el ambito productivo todo aquello que asegura haber logrado en el laboratorio que montó en su casa, el cual mínimamente es comparable con el de Google o la CIA.
Corolario: desconfía de todo aquel que utilice frases del estilo "yo en 3 meses me hago cargo de todo esto" y de aquel que asegure que "en mi casa tengo todo automatizado, programé la licuadora para que durante la noche riege el banano y ordeñe la vaca y todas las mañanas me levanto con el licuado hecho".
4. El Pomelo sufre esquizofrenia tecnológica. Si bien es un caso de Pomelo especial y no es una condición suficiente, siquiera necesaria, es mucho muy frecuente. No dejo de sorprenderme de la cantidad de Pomelos que escucharon por ahí que "Linux es mejor sistema operativo" (recordar que el Pomelo no toma decisiones, y si lo leyeron por ahí entonces tiene que ser cierto) motivo por el cual verán que sus avatares de mensajería instantánea son un pingüinito, una ventana tachada, incluso el logo de alguna distribución en particular. Las remeras con logotipos geek están a la orden del día y las frases ingeniosas en el footer de los correos electrónicos nunca están de más. Sin embargo, luego de proceder a la observación del individuo y pensar por dentro "este pibe la debe tener atada", el Pomelo es digno dador de respuestas elusivas a preguntas básicas del estilo "che, cómo es que se llama el programa ese que te sirve para editar un archivo en Linux?" o de excusarse ante planteos como "pero vos tenes una remera que dice FreeBSD Rules y estás usando Windows Vista" y exponer "es que en FreeBSD no me anda el messenger". Llevado a otros términos, el Pomelo es capaz de ir al cine a ver "Día de la independencia" con una remera del Che Guevara.
Corolario: desconfía de todo aquel que llegue a una enrevista blandiendo el logo de algún tipo de tecnología alternativa en alguna parte visible de su vestimenta y en cuyo CV se lea "Proficient in the use of Microsoft Word".
5. El Pomelo siempre "ya pasó por eso". Increíble, verdaderamente. No dejo de asombrarme. El Pomelo que se precie siempre recae en frases como "ah, si, en mi otro trabajo lo hacía todo el tiempo". Uno no deja de preguntarse cómo es posible que este pibe haya cambiado de trabajo si en su anterior posición ya había: a. arreglado la máquina de café cada vez que se rompía, b. modelizado los datos de aplicaciones de cualquier tipo, c. elegido el regalo de fin de año para los empleados, d. correjido los bugs del sistema de balística del proyecto "misil Condor", e. jugado un partido a beneficio de la UNICEF junto con estrellas del calibre de "bicicleta" Saturno o Pablito Erbín. Esto lo lleva a relatar anécdotas interminables y falsas en los momentos esos en los que uno está por explotar por exceso de presiones y falta de apoyo.
Corolario: desconfía de todo aquel cuyo trabajo anterior hubo sido siempre mucho muy productivo y está buscando "algo más estable".
Sólo 5 indicadores, por supuesto que son muchos, muchos más. Para ir cerrando, es posible trazar un paralelismo entre un Pomelo y el Cólera. Ambos son capaces de producirte dolores de cabeza, calenturas, malestar estomacal, hacer que te mandes cagadas violentas y palidecerte la cara. Ah, y a ambos les cuadra muy bien la histórica frase "no tenga miedo, tenga cuidado".

-Amnesiac-

No comments: